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lunes, 21 de diciembre de 2015

TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS

TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS: OPUS RETICULATUM

Por Cristina Lorenzo López

El opus reticulatum se define como:
Técnica constructiva romana que consiste en una fábrica de piedras en pequeñas pirámides de toba. Las bases de esta piedra que quedan expuestas al exterior se disponen en forma de retícula diagonal, dando sensación de una red. Los vértices, a su vez, quedan bien sujetos con hormigón. Queda una visión de una superficie de unión llena de entrantes y salientes.

Fig. 1 Dibujo del opus reticulatum

Para la elaboración de un muro con esta técnica era necesario técnicos experimentados y mucho trabajo. Además del alto coste que suponía este tipo de aparejo. Por ello se explica que se reservara a edificios monumentales. Era más habitual sustituir el  opus reticulatum por el opus latericium. Puesto que este último se hacía en ladrillo inserto en hormigón y resultaba más barato. Lo único que necesitaba era el empleo de más relleno de mortero, pero era notablemente más económico en conjunto que el opus reticulatum.

Vitruvio (II, 8, 1) afirma que esta técnica no producía resultados duraderos y que había contemplado el derrumbamiento de edificios que habían empleado este aparejo:
“[…] de estos (géneros de construcción) el reticulado es el más hermoso, pero expuesto a abrir algunas hendeduras, por no posar las piedras sobre lechos horizontales, sino de lado

Fig. 2 Opus reticulatum según Vitruvio

Su máximo apogeo se encuentra en época de Augusto y Adriano. Además, no solía ser encontrada en provincias, puesto que era una técnica que reflejaba poder y privilegio. (Marconi, 2015)

Actualmente, se han introducido dos términos que hablan de los diferentes tipos de opus reticulatum:
-          Opus mixtum. Técnica que sigue el modelo de retícula pero cuyos paneles se separan por bandas de ladrillos.
Fig. 3 Opus Mixtum

-          Opus quasi-reticulatum. Técnica de retícula más tosca.

Definido en el blog:

En este caso, hay poca información de esta técnica. Normalmente los blogs sólo describen cómo son estéticamente.

El autor de este blog si aporta más datos, como es el coste de este aparejo y el tiempo que empleaba en su construcción.

Fig. 4 Ejemplo de opus reticulatum en el Acueducto del Gier

Bibliografía:
-          ESCARPA, A. (2000). Tecnología romana. Madrid: AKAL. Pág. 34
-          MARCONI, C. (2015). The Oxford Handbook of Greek and Roman Art and Architecture. Oxford: University of Oxford. Págs. 255-256
-          TAYLOR, R. (2006). Los constructores romanos. Madrid: AKAL. Pág. 105

-          VITRUVIO, M. L. (2007). Los diez libros de arquitectura.  Barcelona: Linkgua. Pág. 51. Libro II

Imágenes:
Fig. 1 http://www.romanaqueducts.info/aquasite/foto/tekopusreticulatum.jpg
Fig. 2 (VITRUVIO, 2007)
Fig. 3 https://c1.staticflickr.com/1/228/468170893_6bdac8cbdf.jpg
Fig. 4 https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/cd/Aqueduc_du_Gier-Saint_Maurice_sur_Dargoire-Pont_de_Jurieux.JPG

domingo, 20 de diciembre de 2015

Aparejos. Opus Quadratum, por Antonio Salas Sierra

En la entrada de hoy os voy a contar un poco sobre un tipo de aparejo muy utilizado en el mundo romano, el opus quadratum. Para ello os traigo un enlace donde se explica de forma resumida y general la arquitectura romana, desde sus edificios a distintos tipos de técnicas constructivas, lo podéis encontrar al final de la entrada.
El opus quadratum es una técnica constructiva romana que consiste en colocar sillares de piedra de la misma altura en hileras horizontales, no incluyendo necesariamente mortero. Sin embargo, esta técnica no es exclusivamente romana, pues en la Antigua Grecia ya era usada desde el siglo VI a.C, siendo la técnica romana más antigua para alzar los edificios. Los etruscos también construyeron en opus quadratum, perfeccionando su técnica cuando entran en contacto con los griegos, considerando Vitrubio a esta forma de construir la más perfecta.

Fundamental para el perfeccionamiento de la técnica es la dimensión de los sillares, que sean del mismo tamaño, y para ello el desarrollo de mejores herramientas, que mejoraron el trabajo de piedra, fue importantísimo, pues la mejora del cincel permite que los bloques de piedra sean más regulares.Lugli distingue tres tipos de opus quadratum, el primero es el etrusco, donde los sillares son de distinta altura y mal posicionados, pues no tienen unidad de media, como luego será el pie romano, empleando el método a soga y tizón. El segundo es el griego, que se usaba para la arquitectura monumental y de gran mérito artístico, siendo a soga, a isódomo perfecto, que se caracteriza entre otras cosas por colocar una hilada más fina cada dos o tres hiladas de sillares.

(Opus quadratum a la griega)

(Opus quadratum a la romana)



Y por último tenemos el romano, a soga y tizón, llamado alternis curis.Este tipo de opus se introdujo en Hispania Citerior durante el periodo republicano, encontrando por toda la Península restos que usan este tipo de opus. 



Os dejo unos cuantos ejemplos de construcciones que emplean opus quadratum:
 El acueducto de Tarragona:
Este acueducto, también conocido como el Puente del Diablo, se construyó en el siglo I d.C, conducía el agua hacia la ciudad de Tarraco. Construido mediante dos arcadas superpuestas, realizadas en opus quadratum, constando de 11 arcos en la parte inferior y 25 en la superior, así como tiene 217 metros de longitud y una altura máxima de 27 metros.


El acueducto de los Milagros:Este acueducto situado en Mérida, también usa para su construcción el opus quadratum, consta de 800 metros de longitud y una altura aproximada de 25 metros, llevaba a Emerita Augusta el agua desde el pantano de Proserpina. También se combina con ladrillos.
Enlace del blog: http://almez.pntic.mec.es/~jmac0005/Bach_Arte/clasico/arquitectura_romana3.htm
Enlaces de interés:
-Opus quadratum en Córdoba: http://helvia.uco.es/xmlui/bitstream/handle/10396/2672/3.9.pdf?sequence=1
-El aparejo en piedra en la arquitectura romana: file:///C:/Users/anton/Downloads/Dialnet-ElGranAparejoEnPiedraEnLaArquitecturaDeEpocaRomana-2555139%20(1).pdf
-Opus quadratum en el Teatro de Mérida:
https://www.uam.es/otros/cupauam/pdf/Cupauam17/1706.pdf

jueves, 17 de diciembre de 2015

APAREJO ROMANO: OPVS SILICEVUM. ANA DE JUAN VALDEAVERO

Aparejo romano: Opvs silicevm


La página "Artifex balear.org" es muy útil a la hora de conocer los distintos tipos de aparejo romano y su composición, y además incluye ejemplos con imágenes. No obstante al presentar tal abanico de "opvs" romanos, no profundiza en ninguno y ha sido preciso consultar bibliografía para conocer mejor el opvs silicvevm, para el cual presenta la siguiente definición: 

 Grandes bloques irregulares careados ( lisos en su lado visto) y escuadradas para asentarlas a hueso ( sin mortero).
Herederos del pelargikón griego y del pelásgico etrusco.
Fábrica ciclópea, adecuada para murallas y cimientos, pero con el tiempo se utiliza también en la construcción generalista, disminuyendo el tamaño de los sillares.
La disposición poligonal irregular pasa con el tiempo a una poligunal regular y finalmente produce la mampostería trapezoidal regular, como el opus reticulatum.

Este sistema constructivo se caracteriza por  la colocación de los bloques en seco y frecuentemente de tamaños desiguales, tallados sumariamente evitando por lo general su asentamiento en hiladas horizontales. A la luz de los estudios de Lugli (1957: 56 y ss.), se distinguen cuatro estilos que en Hispania no tienen un sentido cronológico ya que existen edificaciones que emplearon al menos dos de ellos en el mismo momento, seguramente por haber sido elevados por distintos equipos de constructores. Éste sería el caso de la muralla de Tarraco, cuyas cortinas de la primera fase (circa 200 aC) corresponden al estilo II mientras que algún tramo del zócalo de la segunda fase (150 aC) se considera entre la I y la II (Asensio Esteban: 2006, p. 121). Fenómenos parecidos tienen lugar en la torre de la Plaza de Estudiantes del Castell de Saguntum y la muralla de la Ampurias romana. Además estas técnicas constructivas no son exclusivas del mundo romano, pues las encontramos en obras helenísticas e indígenas, como en la muralla meridional de Emporion (mediados del siglo II aC), con un aparejo asimilable a la fase II pero en una ciudad griega e ibérica. También en el Valle del Ebro, la Meseta y el Sistema Ibérico encontramos ejemplos de murallas de factura indígena que emplean técnicas constructivas similares al aparejo poligonal romano de la II fase (Asensio Esteban: 2006, p. 124).




Sobre todo en la Hispania Citerior, en época republicana, nos encontramos fundamentalmente con construcciones de gran aparejo en piedra que corresponden a obras públicas localizadas en grandes centros urbanos de fundación y población romanas, también de origen prerromano y con menos frecuencia en centros no urbanos. Es destacable la escasez de opvs caementicivm a pesar de que éste fuera el método predominante en la arquitectura pública y privada de la Italia de los siglos II y I aC. Dicha escasez se debe a que son las obras de gran aparejo las que predominan en la Citerior.

El opvs silicevm engloba un conjunto de técnicas de época básicamente republicana. Es muy complicado también datar cronológicamente los estilos pues se suelen emplear sincrónicamente o su uso se prolonga durante siglos sin cambios formales. Por ello para el estudio cronológico son fundamentales los datos estratigráficos.

Podemos observar que el  opvs silicevum es casi exclusivo de las obas públicas, defensivas y de su aterrazamiento, casi inexistente en las construcciones domésticas (sólo podemos citar una casa de la Ampurias romana).

Las fases definidas por Lugli:

  • I Fase:

Son las obras construidas con bloques informes o poco carreados a golpe de maza colocados con gran rusticidad sin mortero, aunque con la presencia de cuñas informes, de modo que dejan espacios entre sí y no describen hiladas coherentes. En Hispania la encontramos en sectores muy concretos de la zona Noroeste del zócalo de la segunda fase de la muralla de Tarraco, compuestos por dos paramentos de enormes bloques asentados con pocas cuñas y piedras de calzadura que dejan espacios vacíos en las líneas de la juntura.
Figura 1: Muralla de Tarraco


  • II Fase


Se caracteriza por bloques rústicos más elaborados, mejor asentados y rejuntados en seco con ripios y algunas cuñas triangulares o trapezoidales de calzadura muy tosca. Su terminación suele presentar almohadillado con o sin listel perimetral. Suele aparecer en conjuntos monumentales de carácter defensivo en los que se buscaba dar aspecto de fortaleza.

La encontramos en las cortinas y el basamento de las torres de la primera fase de la muralla de Tarraco (finales del siglo III-principios del II aC). También en casi todo el zócalo de la segunda fase de la muralla, de la segunda mitad del siglo II aC.
También en la mayoría de las torres republicanas del Saguntum (primera mitad del siglo II aC), la muralla meridional y el muro oriental de cierre del Asklepeion de la Neápolis de Emporion (siglo II aC).
     
Figuras 2 y 3: Neápolis de Emporion: muro de aterrazamiento de la escalinata de acceso al templo y torre oriental de la puerta de la muralla sur de la ciudad.

  •  III Fase
En esta fase sólo se puede incluir un trecho de la muralla de la fortaleza de Olèrdola junto a la torre III. Los elementos típicos de la fase III que este zócalo presenta son la talla cuidada de los bloques, el alisado externo de las piezas y la carencia de líneas de juntura horizontales de modo que los planos de asentamiento siguen siendo sinuosos y no describen hiladas coherentes.
Figura 4: Muralla de la fortaleza de Olèrdola
  •     IV Fase

Presenta bloques de talla muy perfecta de formas trapezoidales que tienden al paralelogramo, dispuestos en hiladas pseudoisódomas casi horizontales. Las juntas verticales son casi siempre oblicuas y las caras externas suelen presentar almohadillado y anathyrosis externa, que aportan un juego de luces y sombras y aspecto robusto.

Sobre todo encontramos ejemplos en recintos defensivos: las cortinas y las torres III y IV de la muralla de Olèrdola, de bloques trapezoidales aislados y con complicados engatillamientos.

También el zócalo de la muralla meridional de la Ampurias romana, que presenta bloques con almohadillado rústico. Las que enmarcan la puerta del sur de la ciudad tienen además listel perimetral y numerosos sillarejos y cuñas triangulares y trapezoidales de calzadura.

El muro monumental de Diana de Saguntum tiene bloques de distinto tamaño, algunos con almohadillado, engatillamientos y anathyrosis externa que tienden a formar hiladas horizontales con ayuda de sillarejos de calzadura colocados en horizontal y vertical.


            
Figuras 5 y 6: Ampurias romana, basamento de la muralla sur y muralla meridional


BIBLIOGRAFÍA

Asensio Esteban, José Ángel. “El gran aparejo en piedra en la arquitectura de época romana republicana en la provincia de Hispania Citerior: el opvs silicevm y el opvs qvadratvm” en SALDIVIE nº 6, 2006, páginas 117-159.

Bendala Galán, Manuel. “La Ciudad en la Hispania Romana”, en La Ciudad en el Mundo Romano. 1994, Actas XVI del Congreso Internacional de Arqueología Clásica (Tarragona, 1993), vol I, Tarragona: Ponencias, páginas 115-123.

Imágenes 2, 3, 5 y 6: Asensio Esteban, José Ángel. “El gran aparejo en piedra en la arquitectura de época romana republicana en la provincia de Hispania Citerior: el opvs silicevm y el opvs qvadratvm” en SALDIVIE nº 6, 2006, páginas 117-159.